Expresar desacuerdo sin pelearse es una tarea difícil, pero no imposible siempre y cuando el objetivo sea buscar un punto en común.

¿Es posible expresar una diferencia de opinión sin ir al choque? Sí, pero no si se deja librado a la espontaneidad. Es crucial cuidar las formas, encauzar las emociones y, sobre todo, elegir bien las palabras.

Siete consejos para cuando toca estar en la vereda contraria:

1. Dejar las emociones de lado

Comenzar las oraciones con «vos mencionaste…» lleva inmediatamente el tema al plano personal (que es lo que se quiere evitar).

2. Elegir las palabras con cuidado

Cuando las ideas de otros contradicen las propias es común sentirlo como un ataque personal.
Es crítico no sentirlo como una batalla sobre quién está en lo cierto y quién equivocado para no caer en la tentación de ganar una pelea de argumentos.

En este sentido, la comunicación escrita está de nuestro lado: ayuda a enfriarse, ordenar las ideas y no dejarse llevar por el impulso.

3. Eliminar el pronombre personal vos/tú

Comenzar las oraciones con «vos mencionaste…» lleva inmediatamente el tema al plano personal (que es lo que se quiere evitar).

4. Nunca poner «siempre» y siempre evitar el «nunca»

Buscar un acuerdo es una negociación y, como tal, los extremos llevan a lugares rígidos que no permiten encontrar un punto medio.
Evitar «siempre» y «nunca» o cualquier término absoluto es fundamental para mantener el tono a raya.

5. Sugerencias más que objeciones

Al plantear la negativa a una situación es necesario plantear sugerencias. Incluso más de una para dar a entender cierta flexibilidad.
De lo contrario, es sólo expresar una idea opuesta que no logrará modificar el curso de una situación.

6. Ser específicos en el desacuerdo

«No me gusta» «No estoy de acuerdo con la idea» son formas legítimas de decir algo, pero no logran avanzar hacia una mejor decisión porque no permite armar una idea en común.

Es mejor nombrar la disconformidad con especificidad. Y, mejor aún, con datos concretos que sostengan el argumento.

7. Saber cuándo parar

Una vez presentados los hechos y argumentos, si del otro lado la respuesta sube el tono es mejor pasar a otra instancia para evitar caer en lo que se quería evitar.

La comunicación es uno de los mayores desafíos del ámbito laboral; en especial en situaciones difíciles. Mantener el profesionalismo tanto en el contenido como en las formas ayuda a mejorar el ida y vuelta entre los equipos.

Aprende a manejar el tono por escrito