Con el uso creciente de smartphones es imprescindible adaptar la redacción para que la experiencia del usuario sea acorde con estos dispositivos.

Los dispositivos móviles tienen limitaciones específicas relacionadas con su uso: pantallas pequeñas, sesiones cortas, ventanas individuales visibles al mismo tiempo y conectividad variable. Pero algunas de sus características también presentan oportunidades únicas que hay que tener en cuenta para sacarle partido.

Pantallas pequeñas

Aunque la tendencia es que las pantallas móviles sean cada vez más amplias, aún así la experiencia nunca será igual  a la de ver el contenido en una computadora.
Acceder al contenido desde un dispositivo móvil es el doble de difícil: el costo de interacción es mayor y, en relación al contenido, los usuarios tienen que confiar en su memoria a corto plazo para consumirlo.

Para tener en cuenta: el usuario se deslizará hacia abajo para interactuar por lo que el contenido que se incluya deberá ser el esencial y deberá estar bien jerarquizado.

Portátil = interrumpido

Los móviles nos acompañan en todo tipo de situaciones y contextos, por lo que desde los móviles los usuarios interrumpen mucho más sus interaccionesLa atención es fragmentada y breve y, según estudios, dura 72 segundos, mientras que en las computadoras, la duración promedio de una sesión es de 150 segundos.

¿Qué hacer entonces? Los recursos de guardar, compartir y enviar contenidos permiten a los usuarios acceder en otro momento y tal vez desde otro dispositivo.
Esta forma interrumpida de navegar también requiere que el contenido exhibido sea el esencial; que las acciones sean simples y específicas y que la información sea rápidamente accesible desde lo cognitivo.

Una ventana a la vez

La mayoría de los usuarios navegan de a una pestaña a la vez desde los smartphones. Esto implica que el diseño debe ser autosuficiente, las tareas fáciles de comprender y sin necesidad de abrir nuevas ventanas.

Pantallas táctiles

El mayor problema de este tipo de pantallas es el tipeo, por lo que los botones a seleccionar deben ser más grandes de lo que se verían en una computadora para que el dedo pueda seleccionar sin errores.
En conclusión, dado que la cantidad de personas que acceden a la web desde teléfonos móviles es creciente, resulta imprescindible tener en cuenta cómo interactúan los usuarios desde estas interfaces para que el contenido, además de interesar al lector, sea fácilmente accesible.

Cómo redactar para la web