El storytelling es una gran herramienta que nos permite acercarnos a la audiencia sin pedir permiso. Pero, ¡qué desafío está en encontrar temas de conversación!

Acá van algunas propuestas para superar el bloqueo de escribir las historias de tu marca.

La mayoría de las marcas crean su contenido en base al propio producto o servicio. Destacan una y otra vez los beneficios y, por alguna razón, la audiencia pasa el contenido de largo. Entonces cambian el formato, le agregan más efectos y tal vez mejoran la llegada, pero no logran conectar del todo con la audiencia.

Y la razón es simple: hay que atravesar la frondosidad de contenidos excelentes en formatos increíblemente logrados con algo más que otro beneficio que se parece mucho al de la competencia. Y es acá donde el Storytelling puede ayudarnos porque una buena historia siempre será más fuerte que cualquier Goliat.

Tres soluciones para reinventarte con Storytelling de marca

1) Crear los temas de conversación

En los talleres online de Storytelling que dicto me suelen plantear siempre el siguiente problema:

«No tengo nada para contar, solo vendo productos/servicios»

Tal vez no se te ocurra nada al principio, es normal. Y el remedio para esto es buscar algunas respuestas:

  • ¿Qué preguntas suelen hacer acerca de tus productos o servicios?
  • ¿Qué necesidades detectas?

Alcanza con prestar atención o preguntar de manera directa para detectar áreas de necesidad que se conviertan en temas para contar historias. Las personas suelen ser muy transparentes con aquello que necesitan resolver.

Tanto es así, que Carolina -durante una de las sesiones individuales de coaching de redacción- recordó lo que le dijo una clienta: «Tus carteras de playa son tan lindas que me adornan la entrada de casa.»

Esta sola frase no solo dio pie a un contenido, sino a darle una segunda vida a un objeto que no se usa con tanta frecuencia.

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2) Escribir para una audiencia que no lee

Otra de las barreras que suelen bloquear para crear contenidos es que «nadie lee».

Y, es cierto, nadie lee como suponemos que deberían leer nuestro contenido; pero sí, la audiencia lee y toma decisiones y, cuando le interesa el contenido, lee con más atención.

Las historias le dan sentido a una imagen que, por sí sola, es imposible que cuente toda una historia de principio a fin y por eso es tan importante que siempre incluyas contenido además de imágenes.

3) Descreer que la escritura sea un don

Y, por último, el bloqueo más fuerte de todos: la suposición de que la escritura es un regalo del cielo reservado para un par de personas virtuosas.

Y acá te quiero contar un secreto: la escritura se basa en una estructura repetida sobre la que se apoya la creatividad. Y eso ¡SE ENTRENA!

Como dice Oscar Wilde: «para escribir solo se necesitan dos cosas: tener algo para decir y decirlo».

Ambas tienen solución: la escritura se ejercita y el tener algo para decir se resuelve fácilmente con estos tres disparadores de ideas:

a. Temas asociados
¿Qué actividades se relacionan con tu producto o servicio? Arma una lista de todos los que se te ocurran. Las historias irán apareciendo solas.

b. Tu audiencia

¿Qué preguntas, objeciones o comentarios te acercan? Acá hay una fuente de información inagotable :)

c. La imaginación

¿A qué se parece? ¿En qué se diferencia?

Deja volar la tormenta de ideas y relaciona tu producto o servicio con otro rubro lejos de su uso habitual. Descubrirás algunos hallazgos inesperados.

El Storytelling es una herramienta muy poderosa de la comunicación y mucho más simple de lo que se cree. Por eso te invito a conocer más y a sumarte al taller online de Storytelling.