Hacer un buen storytelling es clave para que tu estrategia de contenidos conecte con tu audiencia y haga visible tu marca.

En la vida de una persona, siempre hay historias que nos permiten recordar quiénes somos: el primer día en un trabajo, la peor experiencia, un gran logro… Es así como vamos uniendo los puntos de nuestra identidad.

Y es así como también se crea la identidad de una marca: a través de historias. Es el storytelling lo que permite que podamos identificar a las marcas. E identificarnos con ellas.

Para crear un storytelling que conecte, la clave entonces está en encontrar historias que reflejen los valores de la marca y llevarlas a la vida en tres simples pasos.

 

Primer paso – Encontrar el conflicto

Si te cuesta definir el drama de las historias de marca, recordemos lo siguiente: ¿cómo se logra enganchar a los lectores en una novela de suspenso?

La historia no suele abrir con el inicio de los tiempos, sino que comienza con el momento en que sucede el problema. Y cuando es así, la reacción de quien lee o escucha inmediatamente es preguntarse ¿y ahora qué va a pasar?

Es cierto: no es lo mismo una historia de suspenso que lo que sucede en un ámbito laboral o comercial, pero eso no quiere decir que no haya drama y conflicto.

Por ejemplo: ¿cuál es el conflicto de alguien que crea contenidos y no le sale nada? Claro, que no se le ocurra nada para escribir. Pero si vamos un paso más, el conflicto no es el bloqueo en sí mismo, sino no poder cumplir con una entrega a un cliente.

Cada tipo de negocio tiene un tipo de drama propio que vivimos a diario. El secreto no es inventarlo, sino descubrirlo y saber contarlo.

¿Qué es el conflicto? La tensión entre el momento en  el que nos hallamos y el lugar donde nos gustaría estar. Y eso es lo principal a contar: cómo tratamos de lograrlo.

 

Segundo paso – Compartir las lecciones aprendidas

Para hacer un buen storytelling de marca necesitamos que haya una idea detrás de lo que vamos a contar, dentro de una estructura y en el formato que elijamos.

Crear historias de marca es mucho más que narrar una secuencia de hechos; se trata de develar la historia detrás de la trama que vamos a crear. Y para eso, un buen mecanismo es preguntarnos: ¿qué desafíos se presentaron en la historia? ¿Qué herramientas se desarrollaron para lograr la solución? ¿Cuáles eran los problemas iniciales a resolver? ¿Cómo se superaron?

 

Tercer paso – El clímax

Este paso es el momento pico de una historia y fundamental para darle un cierre. Se reconoce muy fácil: es el momento en que se resuelve el problema que no dejaba avanzar.

Las historias se tienen que resolver, sea el final que sea. Si olvidamos incluirlo, queda incompleta y todo lo anterior inmediatamente deja de tener sentido y pasa al olvido.

 

Algo importante es recordar que quien protagoniza tu historia siempre es tu audiencia. Sí, aún si tu historia es personal, siempre hay que generar los recursos para que tu audiencia se identifique con la narrativa que estas compartiendo.

Si quisieras aprender contar historias de marca, te invito al Workshop del Storytelling donde aprendemos paso a paso las claves del storytelling.

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